X-Nomads y otras tribus hiperconectadas

Por XavierCrespo.·.

Estamos ante uno de los panoramas de cambio mas grandes de los últimos tiempos.

A nivel tecnológico con la hiperconectividad de objetos e individuos, a nivel económico tras la crisis mundial y la vuelta a los antiguos y tan acertados paradigmas de la economía circular y colaborativa, a nivel social con el despertar del individuo como centro propulsor de cualquier comunidad y a nivel profesional con la aparición del nuevo trabajador sin limites geográficos, creativo, innovador, colaborativo y motivado, el KNOWMAD, profesional altamente capacitado y cuyo valor más importante es su propio conocimiento.

Tanto profesionales como empresas han comenzado a desestimar el derroche de capital, tiempo y esfuerzo en sus procesos productivos, inclinándose cada vez más hacia la contratación de profesionales independientes altamente cualificados; tendencia que nos deja números altamente reveladores, tal es el caso de Estados Unidos que según el informe anual de Freelancers Union, el 34% de la fuerza laboral estadounidense es freelance.

Hablamos de 54 millones de personas que aportaron 715 billones de dolares al crecimiento económico de EEUU sólo en el año 2014.

El sector empresarial se está convirtiendo en una suerte de agencias de Head Hunters cuyo único objetivo es lograr fichar a los mejores profesionales. Y esta tendencia va en aumento en una generación ya oficialmente catalogada como la mejor preparada de los últimos tiempos. Entre 1995 y 2007, en los países de la OCDE el volumen de estudiantes que se matricularon en una carrera universitaria o de educación superior aumentó en un 100% (cfr. UNESCO, 2010).

Al más puro estilo de Gatacca (Andrew Niccol, 1997) hoy en día es posible afinar el perfil de los profesionales como si de cadenas de ADN se tratara, pero lo mejor de todo no es eso, sino que se puede acceder a ellos a través de Internet lo que permite un abanico global de candidatos.

Quien no se digitalice, se va a quedar fuera del mercado. Si no estás en internet y no sabes de internet, te va a costar mucho encontrar empleo. Hay muchos sectores que ya se han digitalizado, y otros que lo harán antes o después. Ahora mismo, casi cualquier profesión tiene que adaptarse al ámbito digital si quiere tener futuro. Sebastián Siseles, Director general de freelancer.com para España y Latinoamérica

Pero no es solo una cuestión tecnológica. La evolución social que se ha producido a causa del uso de la tecnología como un instrumento relacional y de aprendizaje obliga a repensar las habilidades personales y profesionales requeridas para adaptarse a este nuevo ecosistema. Los entornos abiertos, fruto de este nuevo modelo, incentivan la conexión de redes entre nodos al mismo nivel que las propias competencias y los conocimientos personales. La conjunción entre ambos, junto a la capacidad relacional, revierte en credibilidad, creatividad y reputación.

Hoy en día el 70% de las profesiones pueden ser realizadas a distancia, pero ¿estamos todos dispuestos o preparados para afrontar este reto?

Evidentemente no. Tiene que coexistir con nuestro perfil profesional una conjunción muy equilibrada de capacidades de colaboración, libertad y talento.

La sociedad industrial está dando paso al trabajo del conocimiento y la innovación. Mientras que en la industrialización era necesario que las personas se estableciesen en un solo lugar para realizar una función específica, en los trabajos relacionados con el conocimiento e información, las tareas no son tan concretas o específicas y el lugar de desempeño no es tan relevante. Además las TIC permiten a estos nuevos trabajadores trabajar de forma más amplia , donde los espacios “presencial” y virtual se combinan permanentemente. Los knowmads tienen la capacidad de volver a configurar y contextualizar su espacio de trabajo en cualquier momento, intercambiando información e ideas con otros profesionales, lo que genera ideas, productos y servicios muy diferentes a lo que haría cada uno por su parte.

John Moravec, fue quien acuño el termino Knowmad, y lo hizo para distinguir a estos profesionales por su flexibilidad: pueden trabajar en cualquier lugar, con cualquier persona y en cualquier momento. El aprendizaje invisible, concepto sobre el cual han reflexionado el propio Moravec y Cristóbal Cobo, define el espacio entre el conocimiento y la tecnología. Los espacios informales, caóticos, sociales… favorecen este tipo de aprendizaje donde la tecnología se convierte en herramienta. El knowmad ya no está dispuesto a delegar únicamente su formación en una determinada institución, sino que genera su propio entorno (Personal Learning Environment, PLE). Los instrumentos de que actualmente disponemos permiten que la persona escoja las fuentes y los recursos que considere más adecuados, más allá de un espacio académico concreto.

El valor de lo que sabemos

No es ya una locura hablar de profesionales nómadas, trashumantes o itinerantes; tienen el conocimiento, la capacidad y las herramientas para llevar su recurso intelectual allá donde sea necesario pero sobre todo donde ellos deseen.

Las empresas no cubren sus puestos de trabajo con los perfiles que necesitan, bien sea porque el talento se nos escapa por los aeropuertos o porque nuestros departamentos de recursos humanos siguen basando su politica de reclutamiento en la titulación, certificación u homologación de las aptitudes de los candidatos a los puestos que ofertan, pasando por alto a muchos de estos activos altamente cualificados. Los empleadores tendrán que cambiar de actitud, porque si no valoran ese conocimiento lo perderán para siempre.

Recordemos que se estima que para el año 2020 el 45% de la fuerza profesional mundial este compuesta por estos Nómadas Digitales.

Ya en 2012, Rachel Botsman en su TED talk nos habla de “La reputación como moneda de cambio” y Raquel Roca en su libro “Knowmads. Los trabajadores del futuro” nos ilustra sobre la importancia de “El conocimiento como nuevo capital”.

Y es que son precisamente la reputación como tarjeta de presentación, y el conocimiento como producto, lo que hace a estos profesionales más interesantes dentro de la realidad laboral actual, además su perfil digitalizado aumenta su empleabilidad a una escala global.

¿Mentalidad o perfil laboral?

La inestabilidad de nuestra sociedad y nuestro sistema económico así como la ingente cantidad de cambios inimaginables por llegar, requieren de personas capaces de adaptarse con facilidad, flexibilidad y rapidez a lo desconocido. Personas capaces de aprovechar la digitalización del conocimiento global para mantenerse en aprendizaje continuo y huir de la obsolescencia.

Esta descripción incluye claro está a profesionales independientes, aunque también hay empresarios, emprendedores, directivos y empleados inmersos en proyectos de intraemprendimiento. Así que hablamos de una actitud que es común a todos ellos y que les hace tremendamente flexibles y capaces.

Estoy totalmente convencido de que ser un nómada digital es una mentalidad mas que de un perfil, aunque es evidente que la formación en su sentido más amplio, es clave fundamental para estos profesionales.

Y ya que llegamos al delicado tema de la educación, me gustaría citar el paradigma Schmidt sobre la ecología del sistema educativo.

La universidad entre pares: abierta, continua y fuera de la institucionalidad.

Schmidt, junto con otros, impulsa un modelo de innovación en educación que es radical (no incremental). Esta iniciativa se llama Universidad Peer-to-Peer (P2PU) y recoge principios de la inteligencia distribuida adoptados por Wikipedia o el software libre, que en este caso son trasladados a la educación.

La idea es una universidad global que ofrezca contenidos abiertos, modelos de enseñanza entre pares (con grupos relativamente pequeños), programas de no más de diez semanas y la búsqueda de aprendizajes basados en proyectos y con contenidos que siempre estén al día en cuanto a las tecnologías y las demandas del sector industrial. P2PU se construye desde tres ideas clave: “Aprendemos de todos, por todos, acerca de casi cualquier cosa”.

Uno de sus principales atractivos es construir un modelo de educación informal basado en comunidades de aprendizaje. Bajo los principios de apertura, transferencia horizontal de conocimientos e inclusión, se ofrecen programas de formación gratuitos. Su filosofía es que todos sabemos algo que podemos compartir y, al mismo tiempo, la mejor forma de aprender algo es enseñándolo.

He querido destacar la propuesta de Schmidt porque encaja perfectamente con ese despertar hacia lo abierto y colaborativo de esta nueva generación de profesionales. Y es que ya no es simplemente una crítica de un pequeño segmento de la sociedad hacia el sistema preestablecido, sino que es una parte de la sociedad muy importante, dada su capacidad productiva, la que ataca al sistema educativo el cual consideran erróneo en su planteamiento.

Así nos lo comenta Raúl Sanchez

No creemos en un colegio donde memorizar, por ejemplo, sea fundamental para el aprendizaje. Todo el conocimiento está en la nube así que es más práctico aprender a utilizarlo y enseñar a los niños a ser creativos, a que compartan, sepan hablar en público, etc. Raúl Sánchez, The Knowmads Hub co-founder

Ahora bien,

¿Comparten todos los nómadas digitales esta ideología?

No necesariamente, como en todo lo demás, hay de todo y para todo. Y es precisamente esta distinción ideológica la que comienza a segmentar en tribus a la generación nómada digital.

El conocimiento como razón de ser es lo que distingue a un Knowmad de un e-Nomad cuyo principal objetivo es la calidad de vida y la libertad en cuanto a su gestión de tiempo y trabajo. Ambos trabajan para varios empleadores, sin un territorio fijo para trabajar e hiperconectados, tomando como base su conocimiento.

Aunque fuera de ideologías, filosofías y estilos, deberíamos aclarar que no todos los trabajadores independientes tienen la libertad como premisa o el conocimiento como objetivo/producto. O sea que no todos los freelance son X-Nomad (por aglutinar en un solo término los 2 grupos anteriores) ni todos los X-Nomad son freelance.

Así que,

¿cómo sub dividiríamos a esta nueva generación de profesionales?

El estudio “freelancinginamerica2015” firmado conjuntamente por Freelancers Union y UpWork, los divide en 5 grandes grupos muy bien definidos:

  • Contratistas Independientes, es decir, freelances puros que reparten su empleo entre distintos proyectos para todo tipo de clientes y empresas.
  • Moonlighters, profesionales con un empleo fijo y un complemento con otro empleador.
  • Trabajadores diversificados, con un pequeño empleo fijo y varios compromisos laborales externos.
  • Trabajadores temporales, personas con un solo empleador , cliente , trabajo o contrato por proyecto cuya duración es temporal.
  • Microemprendedores, autónomos que a pesar de tener su propia empresa siguen considerándose como profesionales independientes porque sus equipos suelen ser pequeños y contratados por proyectos.

Segmentos aparte, lo que está claro es que todo este movimiento o revolución profesional, nace como respuesta al creciente indice de los activos inteligentes (IOT) y la automatización de los procesos industriales.

Según un estudio elaborado por el banco ING-DiBa, en solo 20 años los robots coparán el 50% de los empleos en Alemania. Los adelantos en robótica permitirán a la industria reemplazar el 59% de los puestos actuales de trabajo por autómatas. Sin embargo, por mucho que avance la tecnología hay cosas que las máquinas nunca van a poder ser capaces de hacer, y esto tiene que ver con los trabajos creativos, innovación, resolución de problemas… Y es ahí donde entra en juego el conocimiento. O lo que es lo mismo: la comprensión de datos e información, siempre puesta al servicio de la innovación e imaginación.

Entonces, según las habilidades descritas por Cobo y Moravec en “El aprendizaje Invisible” que definen a un X-Nomad

  • No está limitado a una edad determinada.
  • Creativo, innovador, colaborativo y motivado.
  • Utiliza la información y genera conocimientos en diferentes contextos.
  • Altamente inventivo, intuitivo, capaz de producir ideas.
  • Capaz de crear sentido socialmente construido.
  • No sólo busca acceder a la información, procura utilizarla abierta y libremente.
  • Creador de redes, siempre conectando a personas, ideas, organizaciones, etcétera.
  • Capacidad para utilizar herramientas para resolver diferentes problemas.
  • Alfabetizado digitalmente, comprende cómo y por qué funcionan las tecnologías digitales.
  • Competencia para resolver problemas desconocidos en contextos diferentes.
  • Aprende a compartir (sin límites geográficos).
  • Es adaptable a diferentes contextos y entornos.
  • Consciente del valor de liberar el acceso a la información.
  • Atento a los contextos y a la adaptabilidad de la información.
  • Capaz de desaprender rápidamente, sumando nuevas ideas.
  • Competente para crear redes de conocimiento horizontales.
  • Aprendizaje permanente y para toda la vida (formal-informal).
  • Experimenta constantemente las TIC (colaborativas).
  • No teme el fracaso.

¿Crees tú que eres un X-Nomad? y ¿de qué tipo eres?

Evidentemente es un tema que da para rato, pero te prometo abordarlo en una próxima entrega.

Hoy solo me resta obsequiarte con los libros “Knowmad Society” de John Moravec disponible sólo en inglés y “Aprendizaje Invisible” de Cobo y Moravec.

Y como siempre, por haber leído hasta aquí,
…Gracias totales.

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