La cultura siempre debería ser libre

En 1903, en Carolina del Norte, los hermanos Wright demostraron que un vehículo autopropulsado más pesado que el aire podía volar. La innovación de esta recién descubierta tecnología atrajo a muchos inventores que empezaron a construir a partir de ella.

En aquella época en Estados Unidos, las leyes decían que una persona que era dueño de una propiedad, también lo era de todo lo que había por debajo hasta el centro de la tierra, y todo lo que había por encima de la susodicha propiedad hasta ‘una extensión de espacio indefinida’ también lo era, aunque suene extraño, así estaba establecido, tampoco había ocurrido nada extraño, además como te ibas a apropiar de las estrellas o de las nubes que pasaban por encima de tu casa (¿ 🙄 ?).

Todo cambio cuando aeronaves militares empezaron a sobrevolar las propiedades de los habitantes, y en especial la de los Causby, un par de hermanos granjeros que se quejaron de que muchos de los pollos que tenían acababan muertos, pues debían ponerse alterados con el ruido de las aeronaves y estos en un intento por escapar del ruido, volaban y se acababan ‘suicidando’ contra las vallas y paredes; fue entonces cuando estos decidieron denunciar al gobierno acusándoles de que aeronaves estaban entrando en sus tierras (Recordemos que la propiedad llegaba hasta ‘una extensión de espacio indefinida’ hacia arriba), por lo que el gobierno estaba realizando un allanamiento y estos querían que dejaran de hacerlo.

Eran dos personas contra todo un avance tecnológico, contra todo un país, que en aquella época ya disfrutaba del legado de los hermanos Wrigth.

Cuando el tribunal supremo, y en especial el juez Douglas, escucho a los Causby les dio una respuesta que acabaría con cientos de años de leyes de la propiedad:

El aire es una autopista pública, como ha declarado el Congreso. Si esto no fuera cierto, cualquier vuelo transcontinental sometería a los encargados del mismo a innumerables demandas por allanamiento. El sentido común se rebela ante esa idea. Reconocer semejantes reclamaciones privadas al espacio aéreo bloquearía estas autopistas, interferiría seriamente con su control y desarrollo en beneficio del público, y transferiría a manos privadas aquello a lo que sólo el público tiene justamente derecho.

Cuando la sociedad avanza es normal que al final ideas que parecían rotundas y claras antaño, acaben desapareciendo o perdiendo sentido alguno en días modernos. Los Causby tuvieron que desistir, y aprender a convivir con aquellas aeronaves surcando sus cielos. El juez fue claro, “el sentido común se rebela ante esa idea”.

Imágen de Edwin H. Armstrong

Edwin Howard Armstrong, fue un inventor estadounidense, y desde luego no fue cualquiera, Armstrong fue el creador de la radio de Frecuencia Modulada (FM); para 1933 solo se emitía en AM y la calidad de esta no era buena. La Frecuencia Modulada (FM) era una gran cambio para la época, los sonidos que se emitían a través de ella eran muchísimo más claros y limpios.

Desde luego, Armstrong, lo había hecho bien y así lo demostró en 1935 cuando realizo una demostración en el Instituto de Ingenieros de Radio en el Empire State Building en Nueva York, que una vez en el escenario sintonizo un rango de la frecuencia de una emisora que había montado ex profeso a 27Km de distancia, y que después de unos segundos de silencio se escucharía con una claridad impresionante:

Ésta es la emisora aficionada W2AG en Yorkers, Nueva York, operando en una frecuencia modulada de dos metros y medio.

Algo que nunca antes nadie había escuchado; Armstrong había creado una nueva forma de emitir Radio.

Aunque parezca imposible, y aunque viaje en sentido contrario a la marea, todo lo que iba a venir de aquí en adelante para Armstrong iban a ser penurias y desgracias. En esta historia con tinte dramático, aparece la Radio Corporation of America (RCA) que en aquella época era el principal dominante de la radio AM, y cuando se podría pensar que ante una tecnología tan innovadora la RCA iba a dar un cambio rotundo, ocurrió todo lo contrario; David Snorff, presidente de la RCA por aquella época, amigo de Armstrong y que esperaba que éste sacara algo que filtrara el ruido en la Amplitud Modulada, vio en la invención de Edwin, una posible industria que competiría contra ellos y entonces decidió acabar con la FM y por ende con su amigo. Después de las peleas por patentes y el continuo acecho por parte de la RCA, Edwin cayo en banca rota y eso le destruyo emocionalmente, tanto fue así que el 31 de Enero de 1954, escribió una carta a su mujer y salto desde la ventana de su piso en la decimotercera planta.

Si los Causby hubiesen tenido el poder con el que contaba la RCA, se habría escrito en la historia acerca allanamientos aéreos y sus multas o juicios, pero no pudieron detener el cambio tecnológico.

Hay más historias como estas, de hecho hay una de ellas que no deja indiferente a nadie, y que en cuanto profundizas en ella te das cuenta como ha cambiado todo, y que lo que antes se podía hacer para crear cultura, o generarla a partir de otra, hoy día ya no es posible, o no al menos de la manera tan libre que había antes. Detrás de Mickey Mouse, por ejemplo, hay una larga historia de copias; un dibujo animado que nació de ello, y que hoy día es amparado por una de las leyes más polémicas, la CTEA (Copyright Term Extension Act) o también conocida como Mickey Mouse Protection Act.

El primer capitulo exitoso de Mickey Mouse fue Steamboat Willie, este saltaba a la fama por tener algo novedoso: mezclar los dibujos animados con sonido sincronizado, pero esto no fue invención directa de Walt, esta idea la obtuvo directamente de la película de Alan Crosland, The Jazz Singer, o el Cantor de Jazz (1927) la cual salía a la luz un año antes y tenía un éxito total por utilizar esta técnica.

Este mismo año, antes de que saliera a la luz, el capitulo Steamboat Willie (Noviembre, 1928), Buster Keaton creo un largometraje llamado Steamboat Bill, Jr (Mayo, 1928) y los nombres no son casualidad, Steamboat Willie es una parodia de Steamboat Bill, Jr y ambas tienen como fuente una misma canción: Steamboat Bill de Arthur Collins (1911). Es decir que a partir la canción de Arthur, de que Keaton se inspirase con esta y crease su largometraje y de que surgiese la primera película con sonido sincronizado, nace Mickey Mouse.

En aquella época los derechos (copyright) que un autor tenía sobre su obra no sobrepasaban los 30 años, y después de los 30 años, dichas obras entraban en dominio publico, es decir podían ser reutilizas e inventar a partir de ellas, como hizo Walt con los cuentos de los hermanos Grimm, y los hermanos Grimm con los cuentos de la tradicción oral Alemana. Con el pasar del tiempo estos años han ido aumentando, en la actualidad en España, por ejemplo, ha llegado a los 70 años, y en otros casos, y gracias a la CTEA hay obras como Mickey Mouse que nunca entrarán en dominio público, ya que cuando se acerca el año de entrar en dominio público, esta ley amplia el tiempo, de hecho, a Mickey Mouse se le ha ampliado el tiempo en más de dos ocasiones. Al final Walt, creó un fantástico dibujo animado basándose en otras cosas que ya habían sido creadas, pero no dejó, y nunca dejará que alguien haga lo que el hizo, ¿curioso verdad?.

Nuestra sociedad siempre fue de cultura libre, lo que hemos llegado a ser y somos, ha sido en base a tener precisamente eso, una cultura libre. Que habría sido de la rueda si la hubiesen patentado, o si los hermanos Wright hubiesen patentado la idea de un vehículo autopropulsado que volaba, todo habría sido muy distinto, es por ello que hoy día es importante seguir manteniendo una cultura libre y navegar a contracorriente, el esfuerzo que hacemos todos compartiendo cultura, no es baladí.

La cultura siempre debería ser libre, de eso no hay ninguna duda, desde tiempos inmemoriales hemos compartido cultura, con nuestros amigos, con nuestros vecinos, y con Internet es mucho más fácil, las barreras locales han desaparecido, pero grandes corporaciones han visto en este cambio tecnológico un peligro, y están dispuestas a unirse para evitar el cambio, para evitar que el cambio tecnológico las cambie a ellas, para evitar que su modelo de negocio deje de existir y para evitar tener que reinventarse, pretenden ser los Causby del siglo XXI, pero esperemos que el sentido común se rebele ante dichas ideas.

Ningún comentario aún.

Escribe tu comentario

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies.

OK Más información